Fin De Año

Fin de año

Hemos visto pasar este año desde la ventana, con saludos de codo y la boca tapada. Distancia social lo llaman, que hasta bonito suena.

Hemos visto morir a ancianos encerrados en sus residencias bajo llave, solos, sin un abrazo, sin un adiós. "Dios mío, ¡qué solos se quedan los muertos!".
Hemos visto apalear a personas solitarias que sacaban a ventilar su ansiedad por el monte olvidado.
Hemos visto reducir con violencia hasta a una persona discapacitada, por salir a comprar sin máscara a la tienda de al lado, y a su madre después, por ir a socorrerla, dejándola inconsciente, en el suelo tirada. Y no era en Repugnakistán, que para el caso da igual, ya que "allegados, son iguales", que diría Jorge Manrique.
Hemos visto a las fuerzas armadas dirigirse al país para notificar a todos los ciudadanos que su misión era localizar y neutralizar a quienes expresaran opiniones contrarias a las del gobierno.
Hemos visto a las redes sociales castigar y borrar opiniones de ciudadanos, que a su juicio no eran verdad o no estaban demostradas. Cosa que no ocurre, por ejemplo, con los habitantes de la tierra hueca o los platillos volantes que tienen sus bases bajo el mar, hecho que por lo visto ellos tienen bien contrastado. Policías del pensamiento, que diría George Orwell.
Hemos visto a la naturaleza resucitar, invadiendo las calles, floreciendo en las grietas del asfalto, llenando de vida lo que antes era humo y suciedad.

Se acaba un año para olvidar... o mejor dicho, para no olvidar. No olvidaremos a los que nos han marcado, encerrado, humillado, castigado. No olvidaremos sus desvelos, que es de bien nacidos ser agradecidos.

----------------------
"No he venido a discutir con las ovejas, sino a despertar a los leones".