La Voluntad

La Voluntad
Joven y con aspecto digno, le he visto en la calle, casi de noche, pidiendo la voluntad. No pedía limosna, sino que vendía sus libros por lo que la gente le quisiera pagar.
Hubo un tiempo no muy lejano en el que vi esa posibilidad más cerca de lo que me habría gustado, por lo que me he sentido en cierto modo obligado a solidarizarme con él.
No era un indigente “al uso”, más bien me ha parecido uno de los miles de nuevos mendigos creados por los distintos gobiernos que se han dedicado a saquear el país y a entregárselo a los bancos y las grandes empresas.

No he pasado de largo, no le he esquivado la mirada y he querido comprarle algún libro. Hasta dos veces he pasado para mirar con detenimiento todos y cada uno de los libros que vendía, pero no he encontrado ninguno atractivo, y eso que me he esforzado en no ser muy exigente. Al fin y al cabo no era mi intención comprar un libro, sino mostrarle que me interesaba su situación y que apreciaba su libros, algo que suele ser muy personal.
He pensado que alguien que compra libros no los vende, por muy mal que se encuentre, así que supongo que él se había reservado los libros importantes y había sacado a la calle sólo los libros prescindibles.
Aún así me ha impactado mucho que alguien tenga que vender sus libros para poder sobrevivir.

España está considerado por muchos organismos internacionales como uno de los países con mayor corrupción institucional de todo el planeta.

El país no es de los partidos políticos, no es es los sindicatos, no es de los funcionarios, no es de los curas, ni siquiera es de los jueces.
Es necesario por lo tanto que los ciudadanos tomemos el control efectivo de todas las Instituciones. Ya sabemos a qué se dedican unos y otros, así que se acabó el tiempo de criticar, es hora de actuar y de exigirles de manera contundente que hagan su trabajo con profesionalidad, amabilidad y honestidad. Y que los responsables paguen de manera ejemplar por haber llevado al país a esta situación.

----------------------
Si nada, corre o vuela, a la cazuela.

Preciosa Música

Preciosa Música
Banda sonora de “Lucía y el sexo”.
Me voy a morir de tanto amor, de Alberto Iglesias. 
 

Eran Tres

Eran Tres
El Tres es un número mágico. La Santísima Trinidad, Las Tres Carabelas, Los Tres Reyes Magos, Los Tres Mosqueteros, El Bueno, El Feo y El Malo, Los Tres Sudamericanos, Los Tres Tenores, No hay Dos sin Tres, A la Tercera va la vencida, ¡A la de Una, a la de Dos y a la de Tres!...
El Tres representa el cierre del círculo, la culminación de una acción, el inicio de una nueva etapa, la perfección.

Me he encontrado en el metro con mi primera novia. Entonces tenía una preciosa melena negra, una figura estilizada, gran personalidad y moral estricta. Era seria y altiva, y tuvo a bien ser mi novia, de lo que yo me sentía muy orgulloso.
Ahora no tiene el pelo ni largo ni negro, su figura ya no es estilizada y su mirada no apunta al futuro, pero me ha alegrado verla.
Claro que de aquello hace algo más de cuatro décadas, cuando apenas contábamos diez años.
Quien me gustaba de verdad era su hermana mayor, de quien estuve realmente enamorado, pero no estaba a mi alcance. Ella estaba ya en plena pubertad, nombre que se da a esa edad en la que el pubis empieza a poblarse. Me lo perdí.

Tuve una segunda novia, sin renunciar a la primera, claro está. Era colorida, extrovertida y de moral relajada. Aunque no era de lo que más orgulloso me sentía, me aportaba alegría y estimulaba mis sentidos. Complementaba lo que a la primera le faltaba.

Y hubo una tercera, sin renunciar a las dos anteriores, claro está. Ella no iba a misa, por lo que la moral no era un obstáculo. A la de Tres.

Al año siguiente fui interno a un seminario. Estudio, deporte, piano, guitarra, rosario diario, misa diaria... estuvo bien, me dio tiempo a reflexionar sobre lo divino y lo humano.
Escribí a las tres para suspender la relación sine die, ya que descubrí que quería dedicar el resto de mi vida a trabajar por el bien de toda la Humanidad.
Pero los curas dijeron a mis padres que no tenía vocación, por lo que no repetí la experiencia al curso siguiente, para tristeza de mi madre y alegría de mi padre.

En mis reflexiones seminarias pensé que si fuera posible unir las tres experiencias en una coctelera y juntar las cualidades de las tres en una única novia, sería fantástico.
Al volver del seminario tuve otra novia, esta vez en solitario. No fue un mal cóctel, pero estando juntos ninguno de los componentes tenía la intensidad que tenían por separado, así que seguí investigando el número Tres.

Claro que también hay quien dice que, a veces, tres son multitud.

----------------------
Si vais a reinas, moriréis virgen.

Creación De Dinero

Creación De Dinero

Se conoce como Coeficiente de Caja, o Coeficiente de Reservas, el dinero en metálico que los bancos deben guardar para hacer frente al día a día en los mostradores de sus sucursales, cajeros automáticos, o cualquier otra eventualidad.

Por ejemplo, en España, antes de la entrada en el euro, ese coeficiente era del 20%, es decir, que si un cliente ingresaba 100€, el banco debía mantener en metálico 20€, pudiendo utilizar los otros 80€ para préstamos o inversiones. Con la entrada en el euro, ese coeficiente se bajó al 2%, y desde el año 2012 ese coeficiente en la zona euro es del 1%, lo que da a la Banca más libertad de movimientos.

Sin embargo, no es con el dinero en metálico que ingresan los clientes con el que hace la Banca el grueso de sus negocios, sino que lo hacen con el llamado Dinero Bancario, dinero creado por la Banca a partir de las deudas se sus clientes, dinero que sólo existe en las pantallas de sus ordenadores.

- Imagina que el cliente1 (C1) encuentra trabajo e ingresa su primera nómina de 1.000€ en el banco1 (B1).
El banco B1 puede prestar 990€ y debe guardar 10€ en caja (el 1%).
El cliente C2 necesita esos 990€ para hacer reformas en su casa y se lo pide al banco B1.
Esos 990€ se los entrega C2 al dueño de la empresa de reformas, el señor C3.
- El cliente C3 ingresa esos 990€ en su banco B2.
B2 puede prestar ahora 980,10€ y debe guardar en caja los otros 9,90€.
Hay un cliente C4 que necesita esos 980,10€ para comprar unos electrodomésticos y se los pide prestados al banco B2.
El cliente C4 entrega esos 980,10€ al dueño de la tienda de electrodomésticos, C5.
- El cliente C5 ingresa esos 980,10€ en su banco B3.

Veamos:
Los clientes que tienen dinero en el banco son C1 (1.000€), C3 (990€) y C5 (980,10€).
Y los bancos tienen en metálico B1 (10€), B2 (9,90€) y B3 (980,10€).
Sumando el dinero que tienen los clientes más lo que tienen los bancos, hace un total de 3.970,10€.
Los 1.000€ que ingresó el cliente1 (C1) con su primera nómina, se han convertido en 3.970,10€, por lo que han aparecido DE LA NADA, 2.970,10€, dinero que sólo existe en las pantallas de los ordenadores y en los asientos contables de los bancos.
Ninguno de los clientes tiene el dinero en su casa, sino que lo tienen en sus bancos respectivos, por lo que todo ese dinero inventado “está” en los bancos para hacer negocios, creando dinero de la nada.


----------------------
Las cosas suelen ser como parecen.